sábado, 6 de febrero de 2010

La integración de los gitanos por Francisco Arias Solís


LA INTEGRACIÓN DE LOS GITANOS

“¡Oh pena de los gitanos!
Pena limpia y siempre sola.
¡Oh pena de cauce oculto
y madrugada remota!”
Federico García Lorca.

FORMAR UNA SOCIEDAD SOLIDARIA Y PLURIÉTNICA

La historia de los gitanos es sin duda una historia de persecución étnica, pero también de órdenes de integración, de ofrecimiento de asimilación. Hoy puede afirmarse que en cuanto los gitanos tuvieron la menor posibilidad de entrar en el sistema laboral, es decir, cuando este nivel de integración suponía una mejora respecto a la situación marginal, los gitanos entraron y se hicieron albañiles, cargadores portuarios, sopladores de vidrio y muchas otras cosas más. En cuanto tuvieron la oportunidad de asentarse pacíficamente, lo hicieron donde no parecía que estorbaran a nadie. En cuanto le ofrecieron una vivienda y un hábitat urbano con un vecindario payo en su totalidad o en su gran mayoría, los gitanos entraron de inmediato en los pisos y convivieron pacíficamente con sus vecinos. Pero la mayor parte de la población gitana o no tuvo oportunidades laborales o cuando se la ofrecieron se trataba de puestos de escasísima remuneración económica; esta población fue erradicada de sus emplazamientos y amontonada y hubo escuelas para gitanos quemadas y puestos escolares vacantes que no pueden ser ocupados por gitanos porque se levantan los padres de otros pequeños, payos, y fueron concentrados en ghetos y segregados. ¿De verdad ha habido alguna vez intento serio de posibilitar con medidas efectivas la integración de los gitanos en la sociedad para que tuvieran algún sentido no meramente retórico las leyes integradoras, las “oportunidades” sobre el papel?

Se puede decir que los gitanos españoles, a través de su larga historia en nuestro país, han aprovechado las escasas oportunidades de integración que aportaban una solución a sus condiciones penosas, y que sino la aprovecharon más todavía, fue por el contenido ideológico de las medidas de asimilación, que suponía una barrera, nada fácil de saltar. Pero puede verse también que hay varias constantes que se repiten en la historia de los vaivenes integración-marginación. En primer lugar, que se impide, directamente, la integración, a través de medidas encaminadas a erradicarlos. Segundo, que se impide, directamente, la integración a través de ofertas imposibles de aceptar porque en ningún caso solucionan sus problemas, sino que lo agravan. Tercero, que se impide, directamente, la integración, al proclamar su desprestigio las mismas leyes que ordenan su asentamiento, sin aportar ninguna medida concreta que lo posibilite. Y, sobre todo, la integración se impide porque la voluntad de aceptación que la sociedad tiene de acoger a la minoría étnica marginada es función de la competencia que en cada momento y lugar esa minoría plantea a los sectores sociales de las clases más bajas, de manera que dependerá del estado general de abundancia o escasez, el que se permita o no a los gitanos formar, por fin, con los payos una sociedad solidaria y pluriétnica. Pero esto precisa, por parte de los gitanos, la toma de conciencia de su posición en el entramado social y precisa, además de los medios materiales y de las medidas legislativas.

Se hace menester que la Administración tenga en cuenta algunas cosas, y asumirlas: una que los gitanos, de momento, votan poco, y por lo tanto, la actuación administrativa sólo será responsable pero no necesariamente rentable; otra, que no habrá medidas efectivas sin que se pongan para su consecución los medios económicos necesarios, cuya rentabilidad es social y a largo plazo; la tercera tiene que ver con los propios programas y medidas que puedan adoptarse para la integración étnicamente respetuosa de los gitanos, lo que impide cualquier grado de eficacia a medidas de aplicación general y que recomienda medidas concretas, específicas y adaptadas. Y como dijo el poeta: “Madre del alma, / nací gitano, / si no soy bueno / será por algo”.

Francisco Arias Solís

La revolución vendrá a distribuir el bien, la paz y la armonía entre todos los habitantes de la tierra, sin tener para nada en cuenta las diferencias de color y raza, y a hacer que la fraternidad convierta en una familia a todos los hombres. (Frase de Fermín Salvochea glosada en el libro: 102 razones para recordar a Salvochea)


Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.

URL: http://www.internautasporlapaz.org

viernes, 5 de febrero de 2010

José Pascual Buxó por Francisco Arias Solís

EN EL 85º ANIVERSARIO DE JOSÉ PASCUAL BUXÓ

“Detrás del mar
está España.
Detrás del mar qué silencio
de arenas y montañas.
…...............................
Detrás del mar,
detrás siempre.
¡qué aluvión de distancia,
qué de heridas silenciosas
qué de muertes emplazadas!”
José Pascual Buxó.


LA VOZ DEL TRABAJADOR DE LA PALABRA

José Pacual Buxó, autor de Tiempo de soledad, Memoria y deseo, Boca del solitario, Materia de la muerte, Lugar del tiempo... parece que quiere penetrar en los sentimientos, en los problemas humanos, lenta, despaciosamente buscando la palabra que le ilumine en su camino. En su obra poética se percibe un sentimiento trágico de su infancia, motivado por la guerra y el destierro, y una profunda atracción por la poesía novohispana. Sus primeros poemas aparecieron en revistas literarias del exilio español, como Clavileño.

José Pascual Buxó nace en Sant Feliu de Guixols, Girona, el 12 de febrero de 1931. Sólo tiene cinco años al estallar la guerra provocada por la rebelión militar del general Franco y no había cumplido los ocho, cuando con su familia de ideas republicanas, abandona su pueblo y emprende a pie el camino del exilio para llegar a Francia. Tras seis meses de estancia en este país, embarcan en el “Vapor Mexique” con destino al puerto de Veracruz, para establecerse en la ciudad de México. Cursa sus estudios primarios y medios en los colegios Madrid y Luis Vives y se matricula en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de México (UNAM), donde se gradúa de maestro en Letras Españolas y donde tuvo entre sus profesores a otros exiliados españoles. Contrae matrimonio con Myrna Soto. Ha sido profesor de la UNAM y de las universidades de Guanajato, Veracruzana, Puebla, Zulia, Venezuela, Urbino, Italia, y profesor emérito de la Universidad de California. En 1977 funda la revista Acta Poética. Director de la revista Ideas de México de la UNAM. Colaborador de diversas publicaciones, Plural, Ínsula, La Vida Literaria, Revista de la Universidad de México, Revista de la Universidad de Zulia, Sábado, Semiosis, Unomásuno, Vuelta, El Nacional (Venezuela) y Panorama (Venezuela). Miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua (1983), Premio Universidad Nacional al mejor investigador del área de Humanidades (1995) y Doctor Honoris Causa por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (1995).

En 1954 aparece su primer libro poético Tiempo de soledad, al que le siguen: Elegías (1955), Memoria y deseo (1963), Boca del solitario (1964), Materia de la muerte (1966) y Lugar del tiempo (1974. Entre sus numerosos libros de ensayo y crítica literaria destacan: Góngora en la poesía novohispana (1960), Muerte y desengaño en la poesía novohispana (1975), Ungaretti y Góngora (1978), Los tres sentidos de la poesía (Garcilaso, Góngora y Quevedo) (1981), César Vallejo: Crítica y contracrítica (1982), Los desatinos de Santa Teresa (Hacia una semántica de las comparaciones místicas) (1983), El enamorado de Sor Juana (1993) y Sor Juana Inés de la Cruz: Amor y conocimiento (1996). Y entre sus antologías señalamos La generación del 98. Antología poética (1959)

Se ha dicho de José Pascual Buxó que “es un latinoamericano múltiple: español por nacimiento, mexicano por elección, venezolano por vocación...” Un latinoamericano múltiple y un trabajador de la palabra que expresa con energía y con voz muy clara sus convicciones, al tiempo que nos enseña y nos traza el camino: “El oculto proyecto de los magnates de hoy es el de reducir a los individuos humanos a la condición mental de apaciguados clones, incapaces de pensamiento y despojados de iniciativa”.


Francisco Arias Solís

La revolución vendrá a distribuir el bien, la paz y la armonía entre todos los habitantes de la tierra... (Frase de Fermín Salvochea glosada en el libro: 102 razones para recordar a Salvochea)

Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.

URL: http://www.internautasporlapaz.org

jueves, 4 de febrero de 2010

Nuria Parés por Francisco Arias Solís


NURIA PARÉS

“Que soy, que somos (nos lo dicen)
“la España peregrina”...
¡Ay, qué bonito nombre!¡Qué nombre tan bonito
para ir por el mundo a la deriva
como un barco de velas desplegadas,
como una extraña carabela antigua!
¡Qué barco tan bonito si tuviera
un pequeño espolón para la ira!”
Nuria Parés.



LA VOZ SOLA

Aquellos niños y niñas de la guerra que salieron para el exilio y que fueron como Nuria Parés, poetas que no figuraron en las antologías poéticas de la literatura española de posguerra publicadas en nuestro país, sufrieron una injusticia más entre las muchas que durante tantas décadas se cometieron contra los vencidos en una guerra y contra sus descendientes. Nuria Parés y Luis Rius, hijos de exiliados, figuran por vez primera al lado de sus contemporáneos de la España del interior, en Panorama de la poesía moderna española (1953), antología aparecida en Buenos Aires, del poeta exiliado Enrique Azcoaga. Poetisa independiente, “hija espiritual de León Felipe”, publica poemas en diversas revistas. Cuando en 1951 publica Romances de la voz sola, se revela como una gran promesa, que se cumple en el libro Canto llano (1959), cuyos versos iniciales son un manifiesto -suyo y de otros- impresionante: “Nadie eligió su herencia. / Ni tú ni yo. Nosotros no elegimos... A esta sombría herencia no renuncio / a esta herencia sombría me resigno: / con mi garganta rota lo proclamo, / con mis manos vacías hoy lo escribo, / con mi emoción despierta lo subrayo, / con mi porción de tiempo fecho y firmo”. De 1959 también es su poemario Acapulco. Mucho más tarde, en 1987, aparece su libro Colofón de luz, que reúne los poemas anteriores.

La poetisa, ensayista, traductora y crítica literaria y de arte Nuria Parés -que comenzó utilizando el nombre de Nuria Balcells- nace en Barcelona en 1925. A la edad de dos meses se traslada a Madrid con sus padres Ricardo Balcells (abogado y diplomático) y Concepción de los Reyes. Estudia en Instituto Escuela, dentro de un ambiente progresista. Vive en Madrid, hasta que en 1938 tiene que abandonar España, como consecuencia de la guerra provocada por la rebelión militar del general Franco, y se traslada a París. En la capital francesa prosigue los estudios musicales que había iniciado en Madrid. Para poder vivir, actúa como concertista de guitarra en cafés y teatros de París y de otras ciudades europeas. Al estallar la segunda guerra mundial, la familia Balcells embarca en el puerto del Pireo, con rumbo a Nueva York y, tras unos meses en La Habana, llega, en 1943, a México. “Cuando llegué a México -cuenta Nuria Parés-, busqué como tantos de nosotros lo que había de español aquí, una acidez y tardé en reconocer que lo que había de español aquí no era español, era mexicano y que así por lo mexicano había que quererlo”. En 1946 contrae matrimonio con el urólogo Carlos Parés, exiliado, que dejó magnífico recuerdo en Hospital General de México. Publica en diversos periódicos y revistas literarias, tales como, Revista Mexicana de Cultura, Rueca y Diorama de la Cultura de Excelsior. Ha sido galardonada con el Premio Paul Westheim de crítica de arte.

Además de su obra poética, Nuria Parés tiene una obra ensayística, no menos interesante. Entre sus ensayos destacan: Rainer María Rilke. Antología poética (1964),Tres poetas persas (Omar Khayyán, Saadi y Hafiz) (1964), Pierre de Ronsard (1966) y El haikú japonés (1966). “Nos encontramos pues ante dos artes gemelas: la composición y la lectura del haikú -nos dice Nuria Parés en su ensayo-, artes antiguas y modernas a la vez pues si bien datan de más de setecientos años siguen practicándose actualmente con la misma pasión e igual entusiasmo”. Entre sus numerosas traducciones, señalamos la traducción realizada en 1960, De la letra escrita, del escritor catalán exiliado en México, Odó Hurtado. Y como dijo la voz sola: “Esta voz, que no es mi voz, / ¿habrá de acabar conmigo / sin que la otra voz, mi voz, / pueda surgir de su olvido?”

Francisco Arias Solís

¡Cuán fácil es ahogar el grito de la conciencia cuando se ha conseguido encallecer el corazón! (Frase de Fermín Salvochea glosada en el libro: 102 razones para recordar a Salvochea)

Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.

URL: http://www.internautasporlapaz.org

miércoles, 3 de febrero de 2010

Culto a la imagen por Francisco Arias Solís


CULTO A LA IMAGEN

“Quedóse un niño muy serio
pensando que no es verdad
un caballito soñado.
Y ya no volvió a soñar.”
Antonio Machado.

LA TELEVISION MARCA EL CONSUMO INFANTIL

Los niños en la actualidad, han abandonado el juego por ver la televisión. Este medio es el “juguete” preferido y marca las pautas del consumo infantil. La gente menuda ha dejado de interesarse por los productos y le seduce sobre todo las marcas. Vale cualquier cosa con tal de que sea de una marca determinada.

En la actualidad más del ochenta por ciento de la población ve la televisión, por lo que a nuestra civilización se le conoce por la “civilización de la imagen”.

Los niños actualmente se hallan sometidos a un bombardeo tal de imágenes visuales que en el campo de la percepción, bien podemos hablar de una verdadera dictadura ejercida por el sentido de la vista sobre los demás sentidos.

La atracción que la televisión ejerce, no solo sobre niños y adolescentes sino también sobre los adultos, es tan fuerte que se puede decir que existe una teledicción generalizada.

En España, la oferta televisiva es muy amplia, teniendo en cuenta sólo las televisiones de ámbito nacional, se programa más de doscientas horas semanales de espacios denominados infantiles, preferentemente dibujos animados y concursos.

Los programas infantiles de producción propia y que deberían dar una oferta más cultural y educativa no existen prácticamente, pues aquellos que pudieran parecerlos, sólo sirven para ofertar el producto del patrocinador, o bien como enlaces entre las distintas series de dibujos animados, que en algunos casos tienen componentes elevados de violencia y competitividad.

La programación infantil y la publicidad que se asocia a esta programación se vale de su gran poder persuasivo, de su sutil mensaje “informativo” para hacer del niño un consumidor, atrae su atención recurriendo a multitud de técnicas que manejan el color, sonido, imagen, brevedad en los mensajes, ritmos rápido y profesionales influyentes. Estos mensajes tienen tal fuerza a nivel infantil que casi se convierten en normas.

Los niños a diferencia de los adultos, no han desarrollado aún una capacidad crítica y valorativa para distinguir entre la realidad y la fantasía que presenta la televisión, así una parte del éxito de venta de los productos infantiles puede deberse a esta causa.

Por otro lado, la televisión en general limita en cierta medida lo que el juego debería ser para el niño: un medio de aprendizaje y de desarrollo afectivo e intelectual. De este modo, la actividad lúdica está mediatizada por la televisión que absorbe la atención del niño y reduce el tiempo que este dedica el juego.
Además, los mensajes publicitarios determinan en parte a qué van a jugar, con qué y con quién. La información transmitida en estos mensajes no repercute solamente en la venta, sino también influye en el aprendizaje de conductas, actitudes, emociones y más concretamente en pautas de interacción social. Pudiendo limitar el desarrollo que como seres humanos tienen tantos hombres como mujeres, al prefigurar sus ocupaciones, estilos de vida, etc., etc.; en definitiva, su forma de afrontar el mundo.

La televisión como la luna, da lo que no tiene. Y se queda con la otra mitad de lo que da. Ya lo dijo el poeta: “Mira que rara verdad: / el que da lo que no tiene, / se queda con la mitad”.

Francisco Arias Solís

No disparar donde haya niños. Stop.
En la gloria no necesitamos más ángeles.

Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.

URL: http://www.internautasporlapaz.org

Foro Libre: Homenaje a Antonio Sánchez Barbudo


FORO LIBRE
ASOCIACION CULTURAL, ARTISTICA Y LITERARIA (Fundada en 1992)

Francisco Arias Solís - Presidente ~ Plaza San Severiano, 2 ~ 11007 – CADIZ
URL: http://www.internautasporlapaz.org


“Por eso tomamos partido y nos ponemos del lado
de la verdad y de la justicia, y nos sentimos así
engrandecidos y libres.”
Antonio Sánchez Barbudo.



HOMENAJE DE FORO LIBRE A ANTONIO SÁNCHEZ BARBUDO

El próximo lunes, día 8 de febrero, a las 20.00 horas, en la cafetería-restaurante El Cantábrico (Avda. Cayetano del Toro, 21 - Cádiz), la Asociación Cultural, Artística y Literaria FORO LIBRE celebrará un encuentro literario sobre la vida y la obra del novelista, ensayista y crítico literario madrileño Antonio Sánchez Barbudo (1910-1995), con motivo de su centenario.

Sánchez Barbudo funda en 1933, con Arturo Serrano Plaja y Enrique Azcoaga, la revista Hoja Literaria, y con Juan Gil-Albert, Rafael Dieste y Ramón Gaya funda Hora de España (1937-1938), una de las más serias revistas de todo el siglo XX español, de la que fue secretario de redacción en los primeros meses. Participa en la organización del II Congreso Internacional de escritores antifascistas y es uno de los firmantes de la famosa “Ponencia Colectiva”, junto a Arturo Serrano Plaja, Emilio Prados, Miguel Hernández, Ramón Gaya, Juan Gil-Albert, Ángel Gaos, Antonio Aparicio, Lorenzo Varela, Herrera Petere... En 1938 obtiene el Premiso Nacional de Literatura, compartido con Herrera Petere.

Al finalizar la guerra española hubo de exiliarse con su esposa, Ángela Selke, primeramente a Francia, más tarde a México y, finalmente, a Estados Unidos. Durante su exilio en México, perteneció, junto a Juan Gil-Albert, Ramón Gaya, Lorenzo Valera y José Herrera Petere, a la redacción de la revista Taller, revista mexicana de poesía y crítica, dirigida por Octavio Paz. Formó parte del Comité de Redacción de la revista Romance, siendo uno de sus principales colaboradores. En 1945 se instaló en Estados Unidos, primero en la Universidad de Texas, en Austin, y luego en la de Wisconsin, Madison, desde 1946 a 1980, donde tanto él en la crítica literaria, como su mujer, Ángela Selke, en la historia, se distinguieron por sus trabajos de investigación.

En 1946 publicó Sueños de grandeza, su única novela, género literario que abandonó para dedicarse a la enseñanza y a la crítica literaria. Supo someterse a severa disciplina, visible en el estudio sobre el pensamiento de Unamuno que le dio a conocer en los círculos universitarios norteamericanos. Si inicialmente fue este tipo de trabajo el que pareció atraerle más, luego se dedicó al paciente comentario de textos poéticos, sin duda como derivación natural de sus cursos universitarios. Muchos de sus ensayos y estudios fueron recopilados en volumen: Una pregunta sobre España (1945), Estudios sobre Galdós, Unamuno y Machado (1959;1968), La segunda época de Juan Ramón Jiménez (1916-1953) (1962), Cincuenta poemas comentados(1963), Dios deseado y deseante (1964), Los poemas de Antonio Machado y El sentimiento y la expresión (1967), El pensamiento de Antonio Machado (1974) y La obra poética de Juan Ramón Jiménez (1981).

Francisco Arias Solís

Soy hombre que siempre dice la verdad. (Frase de Fermín Salvochea glosada en el libro: 102 razones para recordar a Salvochea)

XIII Festival Poético por la Paz y la Libertad en memoria de Mario Benedetti.

URL: http://www.internautasporlapaz.org

martes, 2 de febrero de 2010

Luisa Carnés por Francisco Arias Solís


LUISA CARNÉS
(1905-1964)

“Creíamos también que nuestra única misión
en la vida era la caza del marido,... Hoy sabemos
que las mujeres valen tanto como el hombre
para la vida política y social...”
Luisa Carnés.

LA VOZ CON ALMA DE NOVELISTA

La periodista, narradora y dramaturga Luisa Carnés poseía una obra literaria integrada por varios libros anteriores a la guerra. Después de ésta siguió cultivando la literatura, si bien, la mayor parte de su obra en México quedó inédita. De su producción en el exilio destacamos Juan Caballero (1956), novela que toma el título en su protagonista, un guerrillero andaluz. La historia reúne en torno a una novela del maquis, un aceptable drama, construido alrededor de cuatro personajes principales el doctor Blanco, su hija Nati, Pedro el marido de ésta y el jefe de los guerrilleros Juan Caballero. Nati se ofrece para llevar medicinas a un guerrillero herido y decide quedarse en el monte para luchar por la libertad, pues siempre estuvo enamorada de Juan Caballero. Las actividades de los guerrilleros se combinan con una afortunada historia de amor, que termina desgraciadamente con la muerte de los dos protagonistas. La historia, con sus motivos de suspense, mantiene en todo momento una tensa atención. Recientemente se ha publicado por primera vez y recuperada por Antonio Plaza, la novela El eslabón perdido (2002). También hay que destacar de su obra en el exilio la biografía Rosalía de Castro. Raíz apasionada de Galicia (1945), una amena reinvención de la vida y de la obra de la poetisa gallega.

Luisa Carnés Caballero nació en Madrid el 3 de enero de 1905 y falleció en la Ciudad de México el 12 de marzo de 1964. Hija de familia humilde, su padre era barbero y su madre lavandera. Empezó a trabajar casi niña de aprendiz en un taller de sombreros. Desde muy joven cultivó la literatura. Publica sus primeros cuentos en los diarios La Voz, El Imparcial y en las revistas Crónica y La Esfera, y, posteriormente, en El Sol, Mundo Obrero, Frente Rojo y en la revista Estampa, de la que fue redactora. Desde junio de 1931 a junio de 1933 vive en Algeciras con el pintor y cartelista Ramón Puyol, de quien se separaría a su regreso a Madrid. En octubre de 1936 se estrena en el Teatro de la Guerra su obra Así empezó, cuyo texto se ha perdido. Era afiliada de la Agrupación Profesional de Periodistas, vinculada a la Unión General de Trabajadores (UGT). En 1937 ingresa en el Partido Comunista. Por esas fechas surge una relación sentimental con el poeta Juan Rejano que se prolongaría en su exilio en México. Durante la guerra vive en Madrid, Valencia y Barcelona. En enero de 1939 inicia su exilio, pasa a Francia, por el puerto de la Junquera, y es trasladada a albergue de Le Pouliguen, en la Boule. El 6 de mayo de 1939 parte hacia América en el vapor “Vendamm”, en el que viajaban, entre otros, José Bergamín, Emilio Prados, Paulino Masip... En su exilio mexicano colaboró en la revista literaria Romance, junto a otros valiosísimos transterrados españoles, tales como, Juan Ramón Jiménez, José Bergamín, Rafael Alberti, Pedro Salinas, Jorge Guillén, León Felipe, Luis Cernuda, Juan Rejano, José Moreno Villa, Emilio Prados, Manuel Altolaguirre, Arturo Serrano Plaja, María Zambrano, Ramón Gaya, Juan Gil-Albert, Pedro Garfias, José Herrera Petere... Colaboró también en las publicaciones Reconquista de España, Juventud de España y España y la Paz. Fue directora de la revista Mujeres Españolas. Posteriormente colaboraría en Crónica, El Nacional, La Prensa y Novedades. Como periodista utilizó el seudónimo de Clarita Montes.

Entre su obra publicada reseñamos las novelas Peregrino de Calvario (1929), Natalia (1930), Tea rooms (Mujeres obreras) (1932), Juan Caballero (1956), y El eslabón perdido (2002), y las obras de teatro Cumpleaños (1965) y Los vendedores del miedo (1966), magnífico alegato contra la utilización de las nuevas tecnologías para la fabricación de armas sofisticadas, terribles, con las que reprimir las ansias de libertad de los pueblos.

Escritora formada así misma en el mundo del trabajo tiene alma de novelista. A sus cualidades para la narración, une un gran capacidad de observación, ternura, sinceridad y una enorme conciencia social. Muchas de las protagonistas de las obras de Luisa Carnés desarrollan su trabajo en condiciones inhumanas, con salarios de miseria, sin poder quejarse ni sindicarse por temor al despido y teniendo que ocultar su condición de mujeres casadas para poder ser contratadas. Y como dijo nuestra escritora: “Cerrar los ojos a la realidad social de nuestros días es traicionar, en mi concepto, nuestro destino de hombres y escritores”.

Francisco Arias Solís

En un orden social basado en la injusticia y la desigualdad, nadie debe ser feliz... (Frase de Fermín Salvochea glosada en el libro: 102 razones para recordar a Salvochea).

Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.

URL: http://www.internautasporlapaz.org

lunes, 1 de febrero de 2010

José Antonio Rial por Francisco Arias Solís


JOSE ANTONIO RIAL
(1911-2009)

“No se olvida el castigo que implica prohibición absoluta,
el castigo que condena a no ser, que somete a ser noche,
no de estrellas, sino abismo negro sin fondo, sin mar y sin
riberas”
José Antonio Rial.


LA VOZ DE UN ESCRITOR AUTÉNTICO

La novela de José Antonio Rial La prisión de Fyffes (1969) es realmente un reportaje biográfico de las experiencias en aquella sórdida prisión, antiguo almacén de plátanos de Santa Cruz de Tenerife convertido en cárcel improvisada a raíz de la rebelíón militar del general Franco. En esta prisión también estuvo recluido el más joven de los poetas canarios vanguardistas Domingo López Torres, que antes de ser arrojado al mar con otros compañeros enfundados en sacos, escribió un estremecedor poema “Los retretes (3 de la mañana)”, al que pertenecen estos versos: “Mientras la oscura cloaca de desdenes / insuficiente para tanta ofrenda / salta sobre la geometría de los bordes / inventando rizados carruseles”. En su libro La prisión de Fyffes, Rial ha descrito sobrecogedoramente aquel repelente e insalubre lugar: “resultaba difícil superar la prueba de lo escatológico humano”, un “vivir en cloacas” en un recinto de republicanos hacinados, “hombres inmovilizados, a los que acecha la muerte cada día” y que tuvieron que enfrentarse a muy difíciles condiciones físicas y morales. La habilidad narrativa demostrada por Rial para combinar el elemento testimonial con las abundantes interiorizaciones de los personajes, pone en evidencia a un auténtico novelista.

El novelista, dramaturgo y periodista José Antonio Rial nace en San Fernando, Cádiz, el 21 de abril de 1911 y fallece en Caracas el 17 de noviembre de 2009, a la edad de 98 años. Hijo de un marinero antimilitarista, siendo muy niño se traslada con su familia a la Isla de Lobos de Canarias, donde su padre había sido destinado como farero. “Lo más característico, acaso, de mi vida ha sido criarme en faros -nos confesaría Rial- hijo de un raro torrero que escribía novelas, teatro y artículos para lejanos periódicos”. Estudia bachillerato en Las Palmas de Gran Canaria y culmina los estudios de oficial de marina en Tenerife. A los catorce años trabaja de reportero en el diario de La Provincia (Las Palmas). Se vincula al núcleo vanguardista de la revista Gaceta de Arte, dirigida por Eduardo Westerdahl, y en cuya redacción figuraban Agustín Espinosa, Pedro García Cabrera, Domingo Pérez Minit, Óscar Petana Ramos, Emeterio Gutiérrez Albelo y Domingo López Torres. Militante de Izquierda Republicana es detenido en 1936, tras la sublevación militar del general Franco, y encarcelado en la prisión de Fyffes, donde por participar en una conspiración sufre un segundo consejo de guerra. Aunque el fiscal pide la pena de muerte, sólo permanece en la cárcel hasta el 5 de noviembre de 1943, día en que queda en libertad vigilada. Retoma su carrera literaria y publica la novela Gente de mar (1947, primer premio de la Asociación de la Prensa de Tenerife). En 1950, ante el temor de ser encarcelado nuevamente, emprende el camino del exilio a Venezuela. Trabaja para las editoriales Las Novedades y La Continental. Escribe en el periódico El Universal de Caracas, del que llega a ser jefe de redacción. Asiste a la Universidad Central, donde tiene como profesor al novelista y ensayista exiliado Segundo Serrano Poncela, que le anima a proseguir la carrera literaria. Durante casi dos décadas mantiene en la Televisión Nacional de Venezuela un programa semanal sobre teatro, “El rostro y sus máscaras”. En 2007 se le otorga la Medalla de Oro de Canarias.

José Antonio Rial publica en Venezuela los siguientes libros de prosa narrativa Venezuela Imán (1954), Reverón (1954), Jezabel (1965) y La prisión de Fyffes (1969), su obra más relevante. Más tarde, en 1991, se publica Segundo naufragio y Tiempo de espera y, en 2004, Las nereidas del faro. Participa en la obra colectiva rescatada recientemente Antología de musas cautivas (2008), edición facsímil de un valiosísimo manuscrito elaborado por presos políticos canarios en las cárceles de Lazareto-Gando y Fyffes. Sus obras de teatro, representadas a partir de mediados de los setenta por el grupo venezolano Rajatabla, le otorgan una gran popularidad y le convierten en el autor dramático más demandado del público venezolano. Entre sus numerosas obras, citaremos: Entelequias, su primera obra teatral, escrita a la edad de 18 años, Viaje interior, publicada en 1935, Ángel, obra escrita en sus años de cárcel, Los armadores de la goleta Ilusión (1950), La torre (1951), obra galardonada en el Ateneo de Caracas, Nurami (1954), Cementerio de automóviles (1957). La escuela nocturna (1963), La muerte de García Lorca (1969), El padre (1977), Bolívar (1982), La fragata del sol (1983), Cipango (1986), visión polémica del descubrimiento colombino, Panamá (1990), La Cenicienta en Palacio (1993) y Sucre, el sueño del hombre (2004), epopeya sobre el Gran Mariscal de Ayacucho y, sobre todo, un canto a la libertad.

Y como dijo el escritor isleño: “La libertad es para mí un regalo mayor que un convite para un muerto de hambre”.

Francisco Arias Solís

Se ama la libertad como se ama y se necesita el aire, el pan y el amor.

Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.

URL: http://www.internautasporlapaz.org