Mostrando entradas con la etiqueta salud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta salud. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de mayo de 2010

La salud del planeta ~ Francisco Arias Solís


LA SALUD DEL PLANETA


”Su vida fue miedo loco a la muerte.
..........................................................
No se sabía dónde, mas en un sitio oculto,
protegido del tiempo, protegido del mundo
y de toda mirada, colocó el sepulcro.”.
Gabriel Celaya.

LAS CONEXIONES ENTRE ECOLOGÍA Y SALUD

Los modelos de desarrollo que nos han llevado al mundo que hoy vivimos no pueden mantenerse por mucho tiempo. Se está produciendo una polarización social que es no sólo injusta, sino también muy peligrosa; se está dañando gravemente y de manera irreversible muchos ecosistemas en el planeta y destruyendo el sistema social que supone la misma base para el actual crecimiento económico.

La esperanza de vida se distribuye de manera desigual en el mundo; los españoles que gozamos junto con los japoneses y suecos de las mejores esperanzas de vida, aventajamos en 7 años a los rusos, en 20 a los keniatas e indonesios y en más de 30 a los habitantes de Afganistán, Mali o Sierra Leona. Más de 1.000 millones de personas en todo el mundo siguen padeciendo la pobreza absoluta, el 20 por ciento más pobre tiene una renta 150 veces menor que el 20 por ciento más rico. Los países en desarrollo, a pesar de que cuentan con el 75 por ciento de la población mundial, sólo disponen del 17 por ciento del PIB del mundo, el 11 por ciento del gasto en educación, el 8 por ciento de la industria y el 6 por ciento del gasto en salud.

La situación ha llegado a ser tan grave que incluso instituciones que habían apoyado el antiguo modelo de crecimiento económico, como el Banco Mundial están dando un importante giro en sus políticas. En un informe del Banco Mundial “Invertir en salud”, se reconoce que el énfasis en el crecimiento económico a toda costa ha tenido consecuencias desastrosas en las condiciones de vida y de trabajo y consecuentemente en la salud de los grupos sociales más vulnerables. Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, propone la búsqueda de nuevos modelos de desarrollo humano centrados en la participación masiva de la población y definiendo el propio objetivo del desarrollo económico como “la ampliación de las opciones para toda la población”.

Para los profesionales de la salud pública la frase de Cicerón “la salud pública es la ley suprema” ha sido un dogma. En el mundo de la primera década del siglo XXI se debe reconocer que hay una ley mucho más suprema que la salud pública y es la salud del planeta. Hoy día se hacen cada vez más aparentes las conexiones entre ecología y salud y también entre ecología y probabilidades de desarrollo en el futuro. Sabemos que no podremos seguir incrementando nuestros niveles de vida de manera infinita debido a los límites que nos impone nuestro sistema.

Cuando se publicó el informe “Los límites del crecimiento”, fue tachado por muchos de catastrofista. Los mismos autores más recientemente en su informe “Más allá de los límites de crecimiento: colapso global o futuro sostenible”, revisan sus anteriores predicciones. En su último informe describen un nuevo concepto para describir la realidad de la sobreutilización de los recursos, “el sobrepasamiento”, que significa ir más allá de los límites inadvertidamente. No se trata ya de advertir sobre lo que podría pasar si seguimos así, sino de describir los daños irreversibles que ya están pasando.

El fenómeno, desconocido hasta hace poco tiempo el crecimiento sin empleo, puede restar en el futuro próximo base a las políticas desarrollistas. En países como Francia, Reino Unido y Alemania ha alcanzado proporciones increíbles y puede empeorar en el futuro próximo. Los tres países han incrementado sus PIB en más del 200 por ciento en los últimos 45 años sin ninguna repercusión positiva en el nivel de ocupación de sus poblaciones.

Además de su impacto ecológico, los modelos desarrollistas han tenido un enorme impacto en los sistemas de salud. En cualquier sistema de salud, incluso en los países más desarrollados, la parte formal, profesionalizada y monetarizada es sólo una pequeña fracción, descansando el sistema primordialmente en relaciones y cuidados informales prestados por los propios individuos, sus familias o la comunidad y no suponiendo transacción alguna. La erosión de este sistema de salud informal es tan grande, y tan inviable en términos financieros su monetarización, que la OMS ha empezado a desarrollar entre sus líneas prioritarias de trabajo programas para la preservación y el desarrollo de los autocuidados, la autoayuda y el apoyo social. Y es que como dijo el poeta: “Construyó un laberinto que era réplica exacta / del que ya construyera. Y otra tumba sellada... / Y en verdad no se sabe donde fue sepultado. / Ni siquiera se sabe si es que lo enterraron”.

Francisco Arias Solís.

Cádiz con Garzón.

DEMÓCRATAS CON EL JUEZ BALTASAR GARZÓN
Asociación por una justicia democrática y una judicatura digna.
Internautas por la Paz y la Libertad y Foro Libre.
URL: http://www.internautasporlapaz.org

viernes, 9 de abril de 2010

La protección de la salud por Francisco Arias Solís


LA PROTECCIÓN DE LA SALUD

“El cariño y la salud
en un punto se parecen.
Nadie sabe lo que valen
hasta después que se pierden.”
Manuel Machado.

UN DERECHO SOCIAL BÁSICO

El derecho a la protección de la salud es un derecho social básico reconocido por nuestra Constitución, y es una prioridad porque forma parte del Estado social y democrático de Derecho.

En el Estado social los principios rectores marcan el hilo conductor de la actuación de los poderes públicos para que exista un mínimo de coherencia entre el objetivo a conseguir y los resultados obtenidos.

La efectividad de este derecho a la protección de la salud no se consigue con la inhibición de los poderes públicos sino que requiere una actuación tutelar en dos frentes bien definidos. Uno, mediante el desarrollo de medidas y actuaciones preventivas que eviten la enfermedad, que luchen contra el deterioro de la salud y que mantengan la calidad de vida de los ciudadanos. Otro, centrado en una actuación directamente prestadora de servicios, mediante la organización de los recursos necesarios, para que cuando surja la enfermedad pueda y deba ser combatida con todos los medios disponibles y las ciencias idóneas.

Sin embargo, el Estado social viene padeciendo desde hace tiempo no pocas ofensivas. Las conquistas sociales alcanzadas en la segunda mitad del siglo XX en el mundo occidental, comienzan a ser cuestionadas por los neoliberales, que argumentan que la sobrecarga del Estado es la responsable de la crisis económica que en los últimos años han padecido muchos países de forma más o menos profunda. Pero una sociedad sin derechos económicos y sin derechos sociales, regida exclusivamente por el principio de la libre competencia, será conducida de nuevo a una sociedad con enormes diferencias y antagonismos de clase que explotaría por sí misma tarde o temprano.

La Ley General de Sanidad al establecer el principio de universalización de las prestaciones proporcionó un marco jurídico a las demandas de la población, pero también responsabilizó al Sistema Nacional de Salud de atender sin acepción a todos los ciudadanos en sus necesidades y derechos.

En la actualidad, hay propuestas extremadamente peligrosas que suponen la quiebra del principio del Sistema Nacional de Salud como asegurador universal. Estas propuestas, basadas en la libertad de elección entre entidades aseguradoras, no toman en consideración los costes de solidaridad y, además, introducen incentivos para la selección de riesgos. La pretendida libertad de opción del ciudadano o consumidor acabaría en la libre elección de las compañías privadas que serían, finalmente, las que elegirían a sus clientes. Estas propuestas prometen mejoras inmediatas para una mayoría de la población, pero ocultan negativos efectos futuros.

En sanidad no funcionan los esquemas del libre mercado. El libre mercado en el aseguramiento sanitario crea situaciones de gran injusticia y además existen ejemplos de cómo los recursos se utilizan mal, el consumo inútil aumenta y los ciudadanos desconfían y acuden masivamente a reclamar a la Justicia. Y es que, como dijo el poeta: “Al fin y al cabo no tienes / en dónde caerte muerto. / Por eso, al fin, no te caes / y, al cabo, sigues viviendo”.

Francisco Arias Solís
Investigar los crímenes del franquismo no es delito.

"¡España al revés: corruptos y fascistas juzgan al juez!"


http://www.elpais.com/articulo/espana/Asociaciones/familiares/victimas/convocan/concentracion/apoyo/Garzon/elpepuesp/20100408elpepunac_2/Tes


Por una judicatura digna.
EN APOYO AL JUEZ GARZÓN
En Cádiz: Plaza de San Juan de Dios. Martes 13 de abril a las 20:00 horas.
Internautas por la Paz y la Libertad y Foro Libre.
URL: http://www.internautasporlapaz.org

domingo, 27 de diciembre de 2009

Las desigualdades en el estado de salud por Francisco Arias Solís


LAS DESIGUALDADES EN EL ESTADO DE SALUD


“Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado...”
Miguel Hernández. El niño yuntero.


LAS RELACIONES ENTRE NIVEL DE VIDA Y SALUD

El nivel de vida como variable social tiene una influencia enorme sobre la salud. Las relaciones entre nivel de vida y salud se establecen a través de las condiciones de trabajo, de los recursos culturales y de los recursos materiales en la vida cotidiana para los individuos y los grupos. La desigual distribución de estos recursos en las sociedades contemporáneas conlleva la existencia de importantísimas desigualdades en el estado de salud y en el riesgo de enfermar y morir. “Centenares, miles, muchos miles de mujeres –escribía Concepción Arenal-, para la ciencia médica sucumben de esta o de la otra enfermedad; pero la ciencia social sabe que mueren de trabajo...”

En la medicina que sufragamos con nuestros impuestos y usamos cuando estamos enfermos hay un claro predominio de lo biológico sobre lo social. No obstante la relación que existe entre nivel de vida, un concepto social, y salud está establecida desde hace bastante tiempo. Los primeros trabajos, realizados a mediados del siglo XIX se centran primordialmente en los efectos sobre la salud de las condiciones de trabajo, como consecuencia de que la revolución industrial los había hecho mucho más aparentes. Posteriormente se comenzó a describir la importancia de factores relacionados con lo que hoy entenderíamos como nivel de vida, en concreto referentes a nutrición y calidad de la vivienda.

A final de los años treinta del siglo XX se realizó la primera cuantificación epidemiológica de la importancia de estas variables, cifras que en buena medida son válidas en la actualidad. Así, según Vernon, el nivel de vida tendría un efecto sobre la salud que sería tres veces superior al de las condiciones de trabajo, que a su vez serían también tres veces más importantes que la susceptibilidad netamente biológica expresada por la dotación genética.

Hoy sabemos que las causas de las desigualdades en salud empiezan a actuar intraútero. Así, el riesgo de bajo peso al nacimiento, el condicionante más importante en nuestro país de mortalidad infantil, es muchísimo más alto para recién nacidos de madres con bajo nivel socioeconómico.

Las condiciones de trabajo que soportan los hombres y las mujeres influyen considerablemente en su situación de salud. En relación con los países de la Unión Europea, la exposición a riesgos laborales derivados de la organización del trabajo tiene gran importancia en nuestro país; aunque también son más altos que en la UE los riesgos tradicionales como la exposición al ruido, a productos tóxicos y al manejo de cargas pesadas. Por otra parte, las tasas de siniestralidad laboral en España son inaceptablemente altas; y en este sentido, siendo importante la magnitud del problema, lo es más la tendencia alcista de las tasas de mortalidad y las de los accidentes graves en los años de crecimiento económico.

Otra vía de actuación del nivel de vida sobre la salud es a través de las variables que componen la cultura. En los últimos años se ha prestado gran atención a algunas de las variables que componen este complejo mundo, realizándose gran cantidad de investigaciones sobre los llamados “estilos de vida”, debido a la observación de que algunas conductas se asociaban con diversas enfermedades. Así, en España el tabaco es la causa contribuyente aislada más importante de mortalidad, ascendiendo al 13% de total de las muertes. Diversos estudios muestran como estos estilos de vida perjudiciales para la salud son más frecuentes en los niveles socioeconómicos más bajos.

Una tercera vía de actuación es a través de los recursos materiales, primordialmente la renta como indicador y condicionante del bienestar material. La calidad de la vivienda, el equipamiento doméstico, y la calidad de los recursos de ocio son variables muy ligadas a la renta que tienen una enorme influencia sobre la salud.

La relación entre el nivel de vida y salud se reduce al hecho de que a mayor nivel de vida los individuos tienen un rango mayor de opciones que elegir y pueden elegir más en el terreno de lo saludable. Hacer más fácil la elección más saludable no es sólo una cuestión de información a los ciudadanos sino de desarrollo de políticas que permitan ampliar el rango de opciones, Y es que como dijo el poeta: “Lo que envenena la vida / es ver que en torno tenemos / cuanto para ser felices / nos hace falta... y no es nuestro”.

Francisco Arias Solís

Si quieres la paz, trabaja por la justicia.

Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.

URL: http://www.internautasporlapaz.org