miércoles, 7 de abril de 2010

Foro Libre: Homenaje a Goya


FORO LIBRE
ASOCIACION CULTURAL, ARTISTICA Y LITERARIA (Fundada en 1992)

Francisco Arias Solís - Presidente ~ Plaza San Severiano, 2 ~ 11007 – CADIZ
URL: http://www.internautasporlapaz.org

“El tiempo también pinta.”
Goya.


HOMENAJE DE FORO LIBRE A GOYA

El próximo lunes, día 12, a las 20.30 horas, en la cafetería-restaurante El Cantábrico (Avda. Cayetano del Toro, 21 - Cádiz), la Asociación Cultural, Artística y Literaria FORO LIBRE celebrará un encuentro literario sobre la vida y la obra del pintor aragonés Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828), con motivo del 182º aniversario de su muerte.


Goya fue desde el primero al último día de su vida un hombre del pueblo. Nació en Fuendetodos, aldea aragonesa, el 30 de marzo de 1746. Estamos ante un aragonés universal, que escribió, con sus pinceles, algunos de los capítulos más dramáticos de la historia de España a caballo entre los dos siglos claves de la moderna historia de Europa. Contrario al absolutismo fernandino, se exilia en Burdeos, donde continúa pintando y renovando su técnica. Francisco José de Goya y Lucientes pierde el habla durante una hora el 2 de abril de 1828, trece días, más tarde, muere en Burdeos.
Era para Goya el pueblo y lo popular la fuente inagotable. A fines del siglo XVIII la corte española comenzaba a sentirse atraída por el prestigio de lo popular: las majas, los majos, las manolas, los chisperos, la manera, el vestido y giro de la calle. Goya acentuó la corriente y la consagró en las alturas cortesanas. Las verdades más claras de España son las populares que nos pintó Goya.
En 1773 Goya se traslada a Madrid y entra a formar parte del grupo pintores de cartones para la Real Fábrica de Tapices. Ejecuta unas series que representan escenas populares del Madrid del XVIII, Bailes de San Antonio de la Florida, La cometa, Juego de pelota a pala, Los zancos, La gallina ciega, La florista, El pelele, El columpio, Pradera de San Isidro...
En 1790, como consecuencia de una enfermedad, le aqueja un progresiva sordera, que hace cambiar su vida y su obra. Produce los Caprichos, un universo poblado de pesadilla.
Gracias a sus dotes de retratista, le llueven las peticiones. Los monstruos más disparatados y caprichosos de toda la pintura goyesca son probablemente sus retratos (La Chinchón, María Luisa, Las majas).
La invasión napoleónica le hace vivir escenas de horror y sangre. Tales acontecimientos marcan profundamente el alma de Goya, teniendo como resultado la serie de grabados Los desastres de la guerra y dos obras maestras: El dos de mayo y Los fusilamientos. Pero donde su imaginación se manifiesta más libremente es en la serie de los Disparates. La última de sus series, Tauromaquia, la realiza a la par que algunos retratos, restaurado ya en su trono Fernando VII.
Francisco Arias Solís

La democracia española es incapaz de juzgar los crímenes de la dictadura y quien lo intenta es juzgado por ello.
Por una judicatura digna.

XIII Festival Poético por la Paz y la Libertad en memoria de Mario Benedetti.

URL: http://www.internautasporlapaz.org

martes, 6 de abril de 2010

Mark Twain por Francisco Arias Solís


EN EL CENTENARIO DE LA MUERTE DE
MARK TWAIN
(1835-1910)

“El banquero es un señor que nos presta el
paraguas cuando hay sol y nos lo exige
cuando empieza a llover.”
Mark Twain.

LA VOZ DE UN POPULAR HUMORISTA

Tres novelistas de nota ofrece la literatura estadounidense en la segunda mitad del siglo XIX: Nathaniel Hawthorne, Francis Bret Harte y Mark Twain, seudónimo de Samuel Langhorne Clemens. Los tres autores tomaron como tema de sus narraciones la realidad viva y actual de su propia experiencia.

Mark Twain es uno de los grandes humoristas de la literatura contemporánea y ha gozado de inmensa popularidad, no sólo en América, sino en todo el viejo mundo que se preocupa de asuntos literarios. Su obra ha sido traducida a numerosos idiomas. Aplaudido como humorista a un lado y otro del océano se reveló, además, como notable novelista de honda sensibilidad. Sus estudios de costumbres norteamericanas son tan cuidados como exactos. Sus novelas son muy bien recibidas por el público norteamericano, que se ve retratado en ellas, de una manera normalmente amable y humorística. Si bien algunos críticos han señalado que el humorismo de Twain, no siempre es un modelo de buen gusto, sin embargo, la mayoría de los críticos literarios coinciden en poner de relieve que es entretenido, gracioso y de un fondo muy humano.

Samuel Langhorne Clemens nació en Florida, Missouri, el 30 de noviembre de 1835 y falleció en Redding, Connecticut, el 21 de abril de 1910. El novelista nos ha narrado su infancia en su Autobiografía, que se publicó póstumamente en 1924. Pasó los primeros años de su vida a orillas del río Mississippi, presente en varias de sus obras. Huérfano a los doce años, desempeñó diversos oficios. Trabajó como aprendiz de imprenta, posteriormente, como tipógrafo, ayudante de piloto del vapor “Alex Scott” -su seudónimo es la expresión utilizada en el río Mississippi que significa “dos brazas de profundidad” e indica el calado mínimo para la buena navegación-, participó en la guerra de Secesión (1961) y fue minero en el Far West, periodista, gran viajero y conferenciante de éxito. En 1870 contrajo matrimonio con Olivia Langdon. En 1907 se le concede el título de doctor honoris causa por la Universidad de Oxford. Curiosamente su nacimiento coincidió con el paso del cometa Halley, el único cometa de ciclo corto que es visible a simple vista, y conociendo la nueva visita del mismo, predijo su muerte coincidiendo con su aparición, se equivocó sólamente en un día.

Tras publicar la narración humorística La famosa rana cantarina del condado de Calaveras (1865), utilizó sus experiencias en otros continentes para Los inocentes en el extranjero (1869). Sus tres obras más célebres son: Vida en el Mississippi (1883), Las aventuras de Tom Sawyer (1876) y Las aventuras de Huckleberry Finn (1884), basadas en los recuerdos de infancia y adolescencia. Las dos últimas narran las peripecias de dos jóvenes en un mundo complejo, duro, divertido y siniestro a la vez. Con ellas devolvió la espontaneidad a la prosa de su generación. Su lenguaje riquísimo, salpicado de dialectalismos y “slang”, claro, vivaz y lleno de humor, permite a cada uno de los personajes hablar con voz propia con enorme eficacia cómica y expresiva. El enfrentamiento entre civilización excesiva y libertad constituye el motivo central de los tres libros. Un yanqui en la corte del rey Arturo (1889) está ambientada en una Inglaterra medieval algo anacrónica, en la que el protagonista se esfuerza por implantar los valores positivistas y productivistas; si aquí la sátira social carece de amargura, no se puede decir lo mismo de sus últimas novelas, tales como, El hombre que corrompió Hadleyburg (1899) y la inconclusa El misterioso extranjero, publicada póstumamente en 1916, que reflejan una visión del mundo pesimista y algo desabrida. Y como dijo el novelista estadounidense: “El hombre es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin tener nada que decir”.

Francisco Arias Solís

Se ama la libertad como se ama y se necesita el aire, el pan y el amor.

Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.

URL: http://www.internautasporlapaz.org

lunes, 5 de abril de 2010

Fray Diego Tadeo González por Francisco Arias Solís


FRAY DIEGO TADEO GONZÁLEZ
(1733-1794)

“Volví a quedar dormido,
y sentado me hallé junto a una fuente,
mirando su murmullo muy atento;
y estando divertido
allí llegaste apresuradamente.”
Fray Diego Tadeo González.


LA VOZ DEL PREDICADOR DE TONO ERÓTICO


Las poesías amorosas de Fray Diego están dirigidas a dos mujeres disfrazadas con nombres poéticos Melisa y Mirta, pero que ocultaban evidentemente a dos mujeres reales de Cádiz y Sevilla. Sin embargo, la vida de Fray Diego fue ejemplo de honestidad. “Amó cuanto conoció que era amable –afirma su biógrafo-, porque era bueno, y procuró celebrar con sus versos los dones celestiales que admiró en alguna que otra belleza, pero en unos versos tan puro y casto como su alma”.

Fray Diego Tadeo González nació en Ciudad Rodrigo, provincia de Salamanca, en 1733, y a los dieciocho años tomó el hábito de San Agustín y profesó en San Felipe el Real de Madrid. Estudió en la capital de España y en Salamanca, desempeñó importantes cargos en la Orden agustina, llegando a ser Visitador General de Andalucía, Prior de loa conventos de Salamanca, Pamplona y Madrid, secretario de la provincia de Castilla y Rector del Colegio de Doña María de Aragón. Fray Diego tuvo desde niño la pasión de la poesía, en la cual se formó leyendo, hasta aprenderlos de memoria, los grandes clásicos latinos y españoles, en especial Horacio y Fray Luis de León. Como éste, gustaba retirarse, siempre que le era posible, al huerto de la Flecha, donde gozaba recordando al maestro a quien logró imitar con notable aproximación. Junto con Meléndez Valdés, fue el más importante poeta de la escuela salmantina del XVIII, estimulado por ejemplo de Cadalso y de Jovellanos. Se le conoció también con el nombre poético de Delio. Fray Diego Tadeo González murió en Madrid el 10 de septiembre de 1794.

Fray Diego era un carácter tierno y delicado, a quien amaban, quienes lo trataron, por su llana modestia y bondad. Al sentirse próximo a la muerte mandó destruir todas sus poesías, que guardaba sin ningún orden; pero el padre Fernández de Rojas las reunió y publicó en 1796, dos años después de la muerte de su autor, precedidas de una afectuosa Noticia biográfica, en que pondera tanto al hombre como al poeta. Se publicaron en Madrid con el título de Poesías del M.F. Diego González, del Orden de S. Agustín. Dalas a la luz un amigo suyo.

En el deseo de destruir su obra, aparte de su modestia singular, pudo mover a Fray Diego el tono casi exclusivamente erótico de sus versos, rasgo que puede sorprender dada su condición de religioso. El tono erótico llega a notable expresividad en ciertas ocasiones, como en los “sueños” de una de las canciones dedicadas A Melisa, o en la descripción de Lisi en el bello romance titulado A Lisi, malagueña.

El tono erótico, aparte estas dos composiciones, le inspira la égloga Delio y Mirta, las canciones Visiones de Delio, El triunfo de Manzanares, Cádiz transformado y dichas soñadas del pastor Delio, las endechas A Mirta ausente, etc.

En la Historia de Delio, enviada a Jovellanos, describe la pasión por sus dos amadas; la invectiva El murciélago alevoso, que tuvo en su tiempo gran difusión va dirigida contra el que entró una noche en la habitación de Mirta provocando su miedo, mientras estaba ocupada en escribir al propio Delio una canción amorosa. Otras musas femeninas le inspiraron la canción A Vecinta desdeñosa, las anacreónticas En los días de Lisi, A la quemadura de Lisi, A la quemadura del dedo de Lisi, y el mencionado romance A Lisi, malagueña.

Las composiciones a Melisa y Mirta tienen el eco constante de la poesía de Garcilaso, no obstante, el magisterio de Fray Luis de León , sin duda más eficaz que el del toledano, se manifiesta en sus pocas composiciones religiosas. Completó Fray Diego la Exposición del Libro de Job en forma “que no desdice de la primera”, tradujo los himnos Te Deum y Veni, Creator, y el canto Magnificat. Pero lo mejor de la obra de Fray Diego es su poesía amorosa. Y como dijo el poeta: “Como para dar Delio la vida postrimera / salió del lecho Lisi. / ¡Oh musa si la vieras!”.

Francisco Arias Solís

La libertad no la tienen los que no tienen su sed.

XIII Festival Poético por la Paz y la Libertad

URL: http://www.internautasporlapaz.org

domingo, 4 de abril de 2010

Agustín Gómez Arcos por Francisco Arias Solís


AGUSTÍN GÓMEZ ARCOS
(1933-1998)

“...como en todos lados, los ricos eran de derechas y los pobres de
izquierdas. A estos últimos se les dio el nombre genérico de rojos,
palabra que pronunciada por un rico, se estampaba en la cara del pobre
como un escupitajo, como para que se marcara en ella los signos de una
nueva enfermedad tan contagiosa como la peste, el cólera, la lepra.
Rojo, palabra implacable, sin la menor caridad.... Era una palabra,
raquítica, descalificada, una palabra sin amor, con mucho odio...”
Agustín Gómez Arcos.


LA VOZ AMORDAZADA POR EL FRANQUISMO

En los comienzos de la década de los sesenta del pasado siglo aparecen en nuestro país obras de nuevos dramaturgos (casi todos ellos coincidentes, en sus primeras obras, en una línea neorrealista, cuya característica más evidente es una actitud crítica, fustigadora y de denuncia frente a la sociedad española), es cuando el teatro español parece más abierto a una posible renovación desde que terminara la guerra provocada por la rebelión militar del general Franco. Sin embargo, las prohibiciones de la censura y las presiones administrativas, unidas a la consiguiente inhibición de los empresarios, impidieron esa renovación en esa prometedora línea neorrealista o social-realista. La mayoría de los autores se vieron abocados al silencio o a estrenar sólo obras menores o textos muy mutilados, casi todos se refugiaron en el libro y algunos, incluso, abandonaron la escritura dramática u optaron por el exilio. De estos últimos, en una tendencia postlorquiana y animado de un poderoso sentido crítico, se encuentra Agustín Gómez Arcos, cuyo primer estreno Elecciones Generales, tuvo lugar en 1960, y que pronto, se vería obligado a abandonar España, para exiliarse en Francia, donde triunfó plenamente. Su obra ha sido traducida a muchos idiomas, mientras que en nuestro país se ha mantenido el boicot a la misma, hasta el punto que ahora nos tiene que llegar traducida.

El poeta, novelista y dramaturgo Agustín Gómez Arcos o Agustín Gómez-Arcos, como firmó las obras publicadas en Francia, nació en Enix, Almería, el 15 de enero de 1933 y falleció en París el 20 de marzo de 1998. Hijo del alcalde republicano del pueblo, en la posguerra sufrió la represión franquista a la que fue sometida su familia. Estudió el bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Almería, donde tuvo la suerte de tener como profesora de lengua y literatura a la poetisa y dramaturga catalana Celias Viña que le animó y orientó en su vocación literaria. Una vez finalizado el bachiller, en 1953, marcha a Barcelona, donde consiguió una beca para estudiar derecho, carrera que abandonó a los pocos años de iniciada, para dedicarse de lleno al teatro en Madrid. Publicó una colección de poemas Ocasión de paganismo y obtuvo el Premio Nacional de Narrativa Breve por El último Cristo. En 1960 tiene lugar su primer estreno con la obra Elecciones generales, que fue premiada en el I Fetival Nacional de Teatro Nuevo. Dos años más tarde quedó finalista del Premio Nacional Calderón de la Barca y obtuvo el Premio Nacional Lope de Vega por su obra Diálogos de la herejía, en la que afrontó con audacia y originalidad un tema histórico, el de los alumbrados del siglo XVII, premio que la censura hizo que quedara desierto y la obra, prohibida. En 1964 se estrenó en el Teatro Reina Victoria de Madrid una versión censurada de la obra. Al año siguiente estrena en el Teatro Marquina de Madrid, también en versión censurada, Los gatos. Muchas de sus obras de esos años ni subieron a las tablas ni fueron publicadas como sucedió con Unos muertos perdidos, Doña Frivolidad, Historia privada de un pequeño pueblo, Verano. El tribunal, 1001 Mesías, Prometeo, Balada matrimonial, El salón... Tradujo y adaptó obras dramáticas francesas, tales como: Intermezzo, La folle de Chaillot de Jean Giraudoux y La révélation de René-Jean Clot. En 1966 nuevamente obtuvo el Premio Nacional Lope de Vega con Queridos míos, es preciso contaros ciertas cosas, y la censura volvió a prohibir la obra.

Harto de la represión y de la censura franquista Gómez Arcos se vio obligado a abandonar España y exiliarse en Londres, donde estuvo dos años, para desde allí establecerse definitivamente en París, en junio de 1968. En los café-teatro donde trabajaba de camarero o de cocinero, comenzó a estrenar algunas de sus obras, e incluso, hasta las dirigió e interpretó. En 1969 consiguió estrenar en el Café-Théàtre de l'Odéon dos piezas cortas Pré-papa y Et si on aboyait. Continuó escribiendo obras de teatro entre las que sobresalen Adorado Alberto, estrenada también en 1969, Cena con Mr. & Mrs. Q, estrenada en 1972 y Sentencia dictada contra P. y J. e Interview de Mrs. Muerta Smith, por su fantasmas.
El editor de Sotck, que había sido espectador de Et si on aboyait, le propuso, en 1974, que escribiese una novela en francés, a los pocos meses, tras un viaje a Atenas, publica L'agneu carnivore (El cordero carnívoro), con la que obtuvo el Prix Hermès de 1975, a la mejor primera novela en lengua francesa. A partir de esta novela cambió su suerte, en 1976 apareció su segunda novela María República y un año más tarde Ana non (Ana no), uno de sus grandes éxitos, con las que ganó el Prix Thyde Monnier en 1977 y el Roland Dorgelès en 1978. Aparecieron luego las novelas Scene de chasse (furtive) (1978), finalista del Goncourt, Pré -papa ou Roman de fées (1979), Lénfant miraculée, (La enmilagrada), L'enfant pain (El niño pan), Un oiseau brûle vif (Un pájaro quemado vivo) (1984), también finalista del Goncourt, Bestiare (1986), L'homme à genoux, L'Aveuglon (Marruecos), Mère Justice (1992), La femme d'emprunt (1993) y L'ange de chair (1995).
Agustín Gómez Arcos, exiliado en Francia en busca de la libertad, triunfó escribiendo sobre España en francés, gozó de la admiración y respeto del presidente de la República francesa François Mitterrand y el Ministerio de Cultura francés, en 1985, le otorgó. la condecoración de la Orden de las Artes y las Letras, en grado de Caballero, y, diez años más tarde, en grado de Oficial. Y es que, como dijo este andaluz, uno de los últimos escritores exiliados del franquismo: “En Francia aprendí a escribir libremente”.
Francisco Arias Solís

Donde mora la libertad, allí está mi patria.

XIII Festival Poético por la Paz y la Libertad

URL: http://www.internautasporlapaz.org

sábado, 3 de abril de 2010

Francisco Suárez por Francisco Arias Solís


FRANCISCO SUÁREZ
(1548-1617)

“La felicidad no consiste en las muchas cosas poseídas
sino en el modo de gozarlas, aunque sean menos.”
Francisco Suárez

LA VOZ DEL MAS MODERNO DE LOS ESCOLÁSTICOS

Suárez fue el más moderno de los escolásticos y el más escolástico de los modernos. Heredero de toda la Escuela, supo llevarla a su punto de madurez más avanzado; después de él pronto se producirá la decadencia de la ancestral tradición milenaria. Pero la proyección del doctor eximius fue intensa y duradera. En los medios católicos, tuvo numerosos discípulos y fue continuado por una pléyade de maestros. Para los protestantes, fue por mucho tiempo un modelo. El gran filósofo andaluz está presente incluso en el seno de la filosofía nueva de la edad barroca y luego de la Ilustración. Su pensamiento ocupa un importante lugar en el pensamiento español y constituye un giro capital en la evolución de la especulación mundial.

Francisco Suárez nació en Granada el 5 de enero de 1548. Fue muy pronto tonsurado; estudiante en Medina del Campo y después en Salamanca, donde siguió los cursos de Mancio de Corpus Christi, Juan de Guevara y Enrique Henríquez, en 1564 entró en la Compañía de Jesús donde recibió las enseñanzas de Andrés Martínez. Poco después fue profesor en Segovia, Salamanca, Valladolid, y Alcalá. Llamado a Roma e 1580, permaneció allí durante cinco años, muy unido a Belarmino y el Papa. De regreso a España, enseñó en Alcalá, donde sus primeros libros le comportaron dificultades por parte de los censores dominicos. En 1593, se reintegró a Salamanca, donde enseñó con una brillantez cada vez mayor: en el colegio jesuita del Aspirantado escribiría, en 1597, su obra maestra, las Disputaciones metaphysicae.

En este mismo año, nombrado profesor de la cátedra de Primo de Coimbra a instancias de Felipe II, implantó allí durante mucho tiempo el pensamiento salmantino hasta 1615 que obtuvo su jubilación, marchando a Lisboa, dos años antes de su muerte, ocurrida en dicha ciudad el 25 de septiembre de 1617. Las controversias que tuvo que sostener debido a su fama no alteraron nunca su serenidad de fondo, a pesar de su carácter quisquilloso y combativo. Por su inmensa cultura y puntualidad doctrinal, y también por su fervor religioso, Suárez recibió el nombre de doctor eximius et pius, es el más eminente representante de la escolástica barroca.

Escrito a la vez contra el protestantismo, que defendía el derecho divino de los soberanos, y contra todos los naturalistas más o menos cínicos, el De legibus analiza en primer lugar la ley en general, para después estudiar las diversas clases de leyes y las cuestiones que éstas suscitan.

El análisis del principio de soberanía es mucho más avanzado que en los autores que le precedieron. En la obra de Suárez, el poder es dado por Dios a toda la comunidad política y no solamente a tal o cual persona: contra el cesarismo y los legistas, el maquiavelismo y el luteranismo, Suárez elabora, en suma, la teoría de la democracia, que profundiza más en su Defensor fidei. La noción de pacto o de contrato social aparece ya en el doctor eximius: la comunidad política se constituye por una primera entente entre individuos o familias; ésta puede delegar el poder a un grupo o a una sola persona, por medio de un segundo pacto, que Dios deja a nuestra discreción. Por regla general, la democracia, es decir el gobierno directo del pueblo por el pueblo, será la forma más natural de gobierno, y no necesita de una institución particular, pues es conforme a la espontaneidad de nuestro ser.

Mas aún, el De legibus se dedica metódicamente a fundar el derecho internacional. En ella el género humano es concebido como algo que forma una unidad no sólo específica, sino incluso moral y política. Ya ahí, el precepto evangélico de amor universal a nuestro prójimo, sin distinción de raza o de patria, nos invita a considerar la humanidad como un solo cuerpo. Pero hay más: aunque cada Estado sea una comunidad perfecta y autosuficiente, tiene, en cierta medida, necesidad de los otros Estados, ya sea para satisfacer tal o cual carencia, ya para aumentar sus posibilidades. Así pues, cada grupo nacional forma parte de la comunidad internacional, que es superior a aquél, natural y moralmente.

De todo lo cual se sigue que es indispensable un derecho internacional para regir esta sociedad universal. Este derecho tiene dos fuentes en primer lugar, el derecho natural, surgido de la razón; después, el derecho de gentes, surgido de los usos locales y particulares de cada nación, que vienen a completare el derecho natural en innumerables puntos.

Suárez en lugar de rechazar, como la mayoría de los humanistas, la tradición de cuatro siglos escolásticos la sopesa y discute punto por punto, separando cuidadosamente los elementos válidos de los caducos. Y como dijo el filósofo andaluz: “La comunidad política es libre por derecho natural y no está sujeta a ningún hombre fuera de ella, sino que ella misma en su totalidad tiene el poder político que es democrático mientras no se cambie.”

Francisco Arias Solís

El futuro se gana, ganando la libertad.

Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.

URL: http://www.internautasporlapaz.org

viernes, 2 de abril de 2010

Lo que el fuego se llevó por Francisco Arias Solís


LO QUE EL FUEGO SE LLEVÓ


“La muchacha de lágrimas
se bañaba entre las llamas
y el ruiseñor lloraba
con las alas quemadas.”
Federico García Lorca.

LAS PERDIDAS PRODUCIDAS POR LOS INCENDIOS

Los incendios producen en la industria y el comercio español, anualmente una pérdidas de muchísimos millones de euros. Estas pérdidas afectan sobre todo a las empresas siniestradas, pero también toda la sociedad sufre por ellas.

En España se producen anualmente unos 25.000 incendios. Algo menos de la tercera parte (un 32 %) son incendios forestales. Entre los otros incendios destacan los producidos en edificios y dentro de estos, los edificios destinados a vivienda, en segundo lugar, los ocurridos en el sector de transporte, y por último los incendios en industrias y almacenes. Muchos de los incendios producidos en edificios destinados a vivienda se inician en establecimientos comerciales ubicados en ellos, o bien, los comercios son afectados por los incendios originados en las viviendas.

Cada día aparecen noticias de incendios muy escuetas que solamente dicen que las pérdidas han ascendido a una cifra estimada en aquel momento y que la causa del incendio ha sido identificada. En estos primeros informes no se cuentan las pérdidas directas e indirectas, ni las víctimas, muertos o heridos, ya que la pérdida de la vida de una persona es incalculable.

Los incendios, además suelen tener importantes efectos sobre la comunidad, sobre todo si las entidades siniestradas son actividades industriales o comerciales de gran interés para la comunidad. Las evaluaciones de los bienes y propiedades industriales tienen efectos a largo plazo que no suelen ser consideradas en las primeras estimaciones de las pérdidas causadas por los incendios.

Las pérdidas de una empresa afectada por un incendio son muy variables: Pérdida de empleados, especialmente los cualificados que buscan otro trabajo; pérdida de clientes y de confianza de los accionistas; pérdida de ganancia sobre inversión de capital y de situación de riesgo de crédito; gastos de retener personal clave mientras la empresa está fuera de producción; embargo de pagos de seguro por parte de los proveedores; costes de demolición y derribo; costes de reconstrucción de edificios y naves; gastos fijos durante el tiempo de paro; costes de alquiler de instalaciones temporales; pérdidas de archivos e informática almacenada; pérdida del poder producir ingresos por patentes, marcas registradas, etc., pérdida del valor de la publicidad hecha anteriormente; imposibilidad de defenderse contra reclamaciones injustas debida a la pérdida de archivos y registros, etc., etc.

La empresa y los trabajadores no son los únicos “perdedores” como resultado de un incendio: la comunidad entera sufre. Entre las principales consecuencias cabe destacar: Pérdida de empleo, pérdida de circulación de dinero de los empleados; aumento de las cargas de compensaciones de desempleo, pérdida de negocios de los proveedores con materias primas y servicios a la empresa siniestrada y pérdida de impuestos sobre los terrenos y propiedades destruidas.

Las pérdidas indirectas puede obstaculizar la reapertura de una empresa después del incendio si no está asegurada adecuadamente.

En la localidad se sufren pérdidas tanto económicas como emocionales. Los trabajadores obligados a estar en paro y que no encuentran nuevos empleos pueden trasladarse a otros lugares donde haya más posibilidad de encontrar trabajo.

Es fácil ver que las pérdidas indirectas traen consecuencias imprevisibles, y algunas de las pérdidas no se manifiestan hasta años después de haber transcurrido el siniestro. Este hecho junto con las incertidumbres y las fluctuaciones de la economía, dificultan enormemente las estimaciones de las pérdidas indirectas en términos de valores fijos.

Todo se lo lleva el fuego, pero sobre todo las esperanzas. Y no hay mayor pérdida que la de las esperanzas. Por ello, Dante escribió: “Dejad toda la esperanza, vosotros los que entráis en el Infierno”. Y otro poeta nos dijo.”Las esperanzas perdidas nadie las va a buscar, / espantadas por las llamaradas, / no se vuelven a encontrar”.

Francisco Arias Solís

La guerra es un mal que deshonra al género humano.

XIII Festival Poético por la Paz y la Libertad

URL: http://www.internautasporlapaz.org

jueves, 1 de abril de 2010

Esteban Manuel de Villegas por Francisco Arias Solís



ESTEBAN MANUEL DE VILLEGAS
(1589-1669)

“Yo vi sobre un tomillo
quejarse a un pajarillo,
viendo su nido amado,
de quien era caudillo,
de un labrador robado.”
Esteban Manuel de Villegas.


LA VOZ DE UN ENAMORADO DE LAS FORMAS CLASICAS

Entre los mejores poemas de Esteban Manuel de Villegas se halla su oda sáfica Al Céfiro que figura entre las “Las cien mejores poesías líricas de la lengua castellana”, escogidas por Menéndez Pelayo, entre lo mejor de la literatura española antigua y moderna.

La imitación clásica, pero no de los poetas latinos, tan frecuente, sino de los griegos, ofrece un caso de particular importancia en Villegas, dedicado cultivador de la poesía bucólica. Fue llamado el “Anacreonte español”. Tan selecto humanista refractario a cualesquiera innovaciones poéticas de su tiempo, fue un personaje de retorcida condición, extrañas costumbres e ilimitada petulancia. Cuando en 1618 publicó sus Eróticas o amatorias en ocho libros, imprimió en la portada un grabado con un sol naciente rodeado de estrellas y esta inscripción : “Me surgente, quid istae?”. Tan genial menosprecio molestó de tal manera a sus colegas de la poesía, al sentirse aludidos, que Villegas hubo de retirar el grabado de los ejemplares no vendidos aún. Lope de Vega escribió de él en su Laurel de Apolo, “aunque dijo que todos se escondiesen / cuando los rayos de su ingenio viesen...”

Esteban Manuel de Villegas nació en Matute, localidad riojana cerca de Nájera, el 5 de enero de 1589. Muy joven se trasladó a Madrid y estudió luego en Salamanca. A los treinta y seis años se casó con Antonia de Leiva, una joven de quince años, de la que tuvo siete hijos. A los 71 años fue procesado por la Inquisición, acusado de sostener ideas peligrosas sobre el libre albedrío, hablar con demasiada libertad sobre cuestiones religiosas y tener manuscrito un cuaderno de sátiras, una de ellas contra las comunidades religiosas. Fue obligado a abjurar “de levi” y castigado a destierro, por cuatro años, de Logroño, Nájera y Madrid, sus papeles fueron recogidos, y se perdieron sus sátiras. A los ochenta años andaba todavía pleiteando sobre unas tierras. Esteban Manuel de Villegas murió en Nájera el 3 de septiembre de 1669.

Las poesías de Villegas, que preludiaban el espíritu del siglo XVIII, fueron muy admiradas e imitadas en dicha centuria. Villegas, que tenía el don de la poesía delicada y graciosa, es sobre todo un afortunado traductor y adaptador; la lírica bucólica y amorosa de Tibulo, Propercio, Ausonio y Catulo, y de Teócrito y Anacreonte entre los griegos, se avenía a la perfección con sus gustos y cualidades y supo interpretarlos con fortuna; el último, sobre todo, lo siguió hábilmente en temas y ritmos, para cantar en deliciosas composiciones de metro corto los amores traviesos, los placeres del campo y del vino o las delicias de la mesa. En este género, refinado y lindo, delicado y sutil, Villegas no conoce rival en nuestra lírica. Conocidísima es su delicada cantilena El pajarillo o la dedicada A una fuente o A Lidia, suplicándole un beso. “Divide esos claveles / más dulces que las mieles / y más que los panales / divide esos corales...”

Enamorado de las formas clásicas, trató Villegas de adaptar sus metros al castellano, conversión de gran dificultad, puesto que al no tener los metros griegos y latinos un número de sílabas ni acentos fijos, no podían tener perfecta transposición en nuestro idioma. Acertó, sin embargo, plenamente con la estrofa sáfico-adónica por su exacta adecuación a nuestros endecasílabos y pentasílabos. De éste es ejemplo su famosísima composición Al Céfiro: “Dulce vecino de la verde selva, / eterno del abril florido, / vital aliento de la madre Venus, / Céfiro blando...”.


Francisco Arias Solís

Sin libertad la vida vale poco.

Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.

URL: http://www.internautasporlapaz.org